Los mano a mano han favorecido igualmente al aspirante que estaba en el poder: Joan Gaspart ante Lluís Bassat (2000) y Núñez frente a Ángel Fernández (1997) y Sixte Cambra (1989). Nadie discutió la condición de favorito del expresidente salvo Font, perseverante como cabeza de la oposición y, finalmente, única alternativa a Laporta.
Ha habido más de uno que se ha borrado por prudencia, a la espera de una mejor oportunidad o por miedo a la derrota, , cuyo mérito ha sido el de creerse que puede ganar y contagiar su optimismo a los suyos, a los escépticos y a los que están hartos de Laporta. Font no ha necesitado negociar ningún pacto para ser la única alternativa después del corte que no superaron Marc Cirina ni Xavier Vilajoana. Aunque no se sabe el alcance de su reclutamiento, ha conseguido expandir la sensación de que el resultado de las elecciones está mucho más abierto de lo que se suponía y presumía Laporta, que en la jornada de reflexión apareció en las redes sociales con una foto junto a Lamine Yamal.