Así cayó al pozo el Eldense: empieza el juicio a la red de amaños de partidos de fútbol establecida hace una década para lucrarse con las apuestas

Un 3-1 es un resultado como otro cualquiera dentro del universo del fútbol. Podría resumirse como una cómoda victoria local. La perspectiva cambia cuando ese mismo resultado provoca enfrentados por haber pactado previamente un 4-1 final. Es uno de los encuentros sujetos a investigación al final de aquella liga de Segunda B en la que el equipo alicantino protagonizó varios marcadores sospechosos de haber sido amañados. Casi diez años después, un directivo, dos miembros del cuerpo técnico, dos jugadores y el hermano de uno de ellos se sientan en el banquillo acusados de los delitos de corrupción en los negocios y falsedad en documento privado. La Fiscalía Anticorrupción de Alicante, la Liga de Fútbol Profesional (LFP), la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) cuatro de inhabilitación y una multa del doble del beneficio obtenido por el amaño de los partidos.

Hacer trampas en el fútbol no parece, según el mismo documento, mucho más difícil que esconder ases en la manga en el póquer. En “cinco partidos consecutivos del Eldense”, las apuestas teledirigidas, “al menos en España y al menos online”, exigían que el once alicantino los perdiera todos. “La mayoría de tantos recibidos”, prosigue la Fiscalía, “partían de la misma jugada: a balón parado, marcajes blandos al contrario, centros verticales y defensores lejos del rematador”. Con estas sencillas reglas, y la línea defensiva del equipo supuestamente bien aleccionada, pudieron alterarse los encuentros del Eldense en casa contra el Club Deportivo Ebro (2-2 como resultado final) y el CF Gavà (0-1) y como visitante contra Villarreal B (4-0), UE Cornellà (3-1) y el más escandaloso de todos, el detonante de la operación judicial: un 12-0 contra el Barcelona B en el Mini Estadi. 8-0 ya en el descanso.